Historia I
Rex fue una vez el consultor más caro en la industria de la seguridad. Los magnates lo contrataban para infiltrarse en sus bóvedas y exponer debilidades en sus sistemas de seguridad. Nunca robó el dinero de sus clientes, pero siempre tomó algo que no le habían pedido: sus secretos. Después de cada trabajo, su servidor privado ganaba otro archivo encriptado. Lo llamaba su pensión, no para gastar, sino para sobrevivir.
Historia II 🔒 1★
El Grupo Klein fue el último cliente de su carrera. Klein contrató a Rex para probar un prototipo de dispositivo de plegado espacial, una máquina capaz de transportar objetos instantáneamente a través de docenas de metros. Durante la prueba, eludió varios protocolos de seguridad y accedió a una base de datos que nunca debía haber visto. La pantalla no contenía coordenadas de bóvedas ni inventarios de armas. Solo una lista de nombres. Cada uno estaba marcado como 'Eliminado' o 'Pendiente de Eliminación'. Rex no era un héroe, pero entendía una cosa: cuando una empresa empieza a matar gente, aquellos que conocen sus secretos suelen ser los siguientes. Nunca presentó su informe. En su lugar, robó el prototipo.
Historia III 🔒 2★
La persecución de Klein llegó más rápido de lo que Rex había imaginado. Mientras huía, activó el prototipo a máxima potencia, teletransportándose desde el vestíbulo de la sede de Klein hasta el desierto de la Isla de los Desterrados. Al aterrizar, el prototipo se sobrecargó y explotó, casi enterrándolo a él y al secreto para siempre en la arena y la piedra.
Historia IV 🔒 3★
El Departamento de Administración de Prisiones encontró y revivió a Rex, ofreciéndole una oferta que no podía rechazar: le ayudarían a ocultar su paradero, y a cambio, él haría cosas que el Departamento no podía hacer convenientemente. Capturar, infiltrarse, extraer a alguien de una celda completamente sellada. Rex nunca firmaba contratos. Solo dejaba un mensaje después de cada trabajo: 'Recuerda, me debes una más.'